Donna the Dog.

El mismo año en el que Skynet toma conciencia de sí misma y Pep Guardiola pronuncia el primer insulto de su vida, en el seno de una poderosa e influyente familia perruna del condado de Missoula en el estado de Montana tiene lugar el nacimiento de la heroína de raza cánida y pelaje color azabache Donna, la salchicha emprendedora. Tras el que fuera un embarazo complicado durante el cual tuvo que compartir cubículo con sus hermanos Clifford y Johan Can, este último siempre dado la vuelta debido a su timidez, consiguió salir a la luz una mañana de Marzo entre el regocijo de los allí presentes. "Fue un parto complicado" declara el doctor que lo atendió, "no lográbamos distinguir a Clifford de la placenta y para colmo se nos había olvidado cambiar la hora del reloj de pared por lo tanto estos angelitos nacieron según el horario de Mississippi".

Donna no tarda demasiado en descubrir que no es una perra como las demás. Fuentes muy cercanas a la familia afirman que ya de muy joven empezó a leer a Santorio Santorio y desarrolló un especial interés por la perspiratio insensibilis, que con eso se liga mazo, comentaba con semblante triunfal. Sus pesquisas sobre la aceleración tangencial que puede experimentar una copa de vodka empuñada por su vecino Stefanov en un día nublado la llevaron a conseguir una prestigiosa beca en el Solar Francisco College, pero allí descubrió que su verdadera y vocacional pasión era el gateball. "Ahora soy feliz quemando zapatilla", confesaba.

Pasado un tiempo empezó a replantearse su situación concluyendo claramente que necesitaba un respiro, de manera que cogió el primer vuelo y se plantó en la estepa asturiana. Tenía oídas leyendas sobre xanas, trasgus, el hombre del cuello ancho y su enemigo. Deseosa por saber más al respecto para allá que fue y sus pasos la condujeron a una mansión del noble barrio de la Florida, donde reside actualmente y se dedica a estudiar el entorno natural de la Thonesis Thonesis común. 



(Bienvenida Donneta)

1 comentario:

Laura Cifuentes dijo...

me encantan las orejas!

(liru)