Black Mirror (II)

Una vez más, los guionistas de Black Mirror se han atrevido a tocar nervio. A pesar de no mantener el nivel respecto a la morbosa primera temporada han sabido retratar tres historias sorprendentes y lo que es más importante, sin repetirse, hecho que suponía una de mis mayores sospechas para con esta nueva tirada de capítulos. 

1. Be Right Back
No hace mucho, se presentaba esta tétrica aplicación de FB, "If I die". Sus usuarios, gracias a ella, pueden memorizar un mensaje que será enviado a los contactos deseados en caso de fallecimiento, después del mismo, claro está. Un mensaje del "más allá". Esta sin ir más lejos es la realidad en la que vivimos:

                                 

Pues bien, hago mención a esta app porque fue lo primero que me vino a la mente al ver este primer capítulo. El protagonista, un chico de mediana edad enganchado a las redes sociales fallece en un accidente de tráfico dejando a su novia embarazada. Ella, totalmente destrozada, acepta el consejo de una amiga que le habla de un programa de ordenador encargado de recopilar toda información vertida por una persona en internet y en su teléfono móvil desde el primer día que hizo uso de él. Facebook, twitter, blogs, mensajes, fotos, vídeos y con todo ello, procede a realizar una simulación de su personalidad. Este simulador es capaz de mantener conversaciones tanto por chat como por teléfono. Imaginad cuál es el siguiente paso una vez penetrada la espiral: un humanoide a imagen y semejanza del sujeto en cuestión.
El desarrollo os invito a que lo veáis vosotros mismos porque da que pensar.

2. White Bear
En los primeros minutos se nos presentan una serie de imágenes sin aparente sentido. Una habitación, una mujer que despierta repentinamente tras lo que parece ser un secuestro y una pantalla de televisión con este símbolo:

                             

La protagonista abandona el cuarto y sale a una realidad en la cual sólo hay gente extraña que graba cada uno de sus movimientos con un teléfono móvil sin mediar palabra. Entra en escena un hombre encapuchado (en la capucha podemos ver pintado el mismo símbolo que aparecía en el televisor anteriormente) y armado con una escopeta que empieza a perseguirla. En su huída se forman corrillos de personas que continúan grabando pero nadie hace nada por ayudarla. En una gasolinera cercana encuentra a una pareja de jóvenes que parecen alarmados y que también empezarán a huir del encapuchado al que se unirá otra extravagante villana con una máscara y un vestido armada con una pequeña cortadora. Uno de los jóvenes será abatido mientras la protagonista y su nueva amiga encontrarán refugio en la furgoneta de un desconocido que las saca de la ciudad y las lleva al bosque. La gente mientras tanto sigue grabando. La novia del joven abatido explica su plan de querer acabar con el "White Bear Transmitter", un repetidor en teoría culpable de la situación que ha convertido a los seres humanos en espectadores sin sensibilidad o asesinos en serie. Pero una vez llegados al White Bear nos aguarda un inesperado giro de acontecimientos. Y es que el bien y el mal son relativos.

3. The Waldo Moment

Lanzo una pregunta al aire.
En los tiempos que corren, ¿sería capaz un dibujo animado sin ideología cuyo único fin es ridiculizar a la clase política existente mediante bromas de mal gusto, de ganar unas elecciones?



                 


Anti-Top 5 de la pequeña pantalla

A la hora de hacer un ranking solemos elegir “lo mejor de”, lo que pensamos merece un saque a lo mucho que nos gustan los ítems de nuestra lista. Debido a esta tendencia nos dejamos en el tintero todo ese fuego que prende de LO MEDIOCRE. La cuerda floja. ¿Por qué pasarlo siempre por alto?
Hoy le daré un poco la vuelta a la tortilla y por vuestro bien, la tortilla es metafórica. Elijo un tema predecible en mi caso: series. Creo que ha llegado la hora de hacer mi convocatoria Regional, mi jaula de las bestias.

#5: TRUE BLOOD. Para empezar a abrir boca diré que he sido capaz de ver la última temporada entera. ¿Qué les ha pasado a estas entrañables criaturas y por qué motivo han protagonizado semejante declive?
Y es que empezaron de lujo. Trama potente y adulta, innovación. Tres temporadas después se convirtieron en una versión arriesgada de Crepúsculo. Tomas de vampiros y hombres lobo enseñando tableta nunca es la solución. El único plus actual es Lafayette y la incertidumbre por esperar que alguien se desangre o explote por sorpresa.

#4: PRISON BREAK. Otra que por desgracia empezó Paulaner y acabó Cruzcampo. La carrera por enganchar al público se gana de una manera relativamente fácil pero el precio que se paga por intentar mantener dicha audiencia durante un período de tiempo innecesariamente largo, pues claro que es elevado. Y este es el ejemplo clásico. No todas las tramas están hechas para soportar tres o más temporadas. Si alguien se tira una docena de capítulos escapando de una cárcel y al final lo consigue (aquí el spoiler va en el título, apostando fuerte), ¿por qué narices tiene que VOLVER A OTRA CÁRCEL DIFERENTE PARA REPETIR EL MISMO PROCESO? No era suficiente esa consecución brillante de libertad, había que darle un toque más dramático. ¿Separar hermanos, cargarse gente? Fraguar a una futura esposa infiel en Walking Dead.
Rotundo no.

#3: AMERICAN HORROR STORY. Este es un caso particular. No puedo decir que la serie no tenga ciertos destellos de calidad entre tanta locura, pero es como ir encontrando un brownie entre platos de lentejas, el brownie lo disfrutas y el resto te acaba empachando y aburriendo a partes iguales. Tal que arriesgado y poco recomendable. A pesar de lo guapo que pueda ser Tate Langdon, ¿eh? No estamos aquí para organizar un certamen de Míster FX. Para mi gusto, otro minus es el cambio de tercio de una temporada a otra manteniendo a los mismos actores haciendo papeles diferentes, ¿qué son esos inventos?

#2: HEROES. No me voy a explayar aquí. Todos aquellos que la hayáis visto sabéis por qué la he incluído y por qué ostenta la plata en este podio. Nuestro amigo Hiro era un buen tío pero se arrimó al árbol equivocado. El árbol de uno de los mayores despropósitos televisivos.

#1: LOST. Como no podía ser de otra forma. Llegados a este punto pasa una cosa: estoy harta de tener que disculpar una clara mediocridad cualitativa por el hecho de que dicha mediocridad haya sido un fenómeno de masas. Por esta regla de tres habría que ascender al Olimpo una cantidad de mierda impresionante.
Tengo muy claro que Lost funcionaba por la dinámica del “o lo tomas o lo dejas” y si dado el caso, alguien hacía las paces con el hecho de que estaba siendo partícipe de, en cierta manera, una tomadura de pelo muy bien administrada y elegantemente planteada, no pasaba nada. El guión sobre la marcha ya se había visto más veces, no era nuevo. No hay que darle vueltas a ese argumento. Pero si a día de hoy le preguntáramos a cualquier seguidor si acabó el serial con buen sabor de boca obtendríamos en el 90% de los casos una negativa. Y eso es a lo que voy: una historia tiene un principio y un final que está más o menos previsto de antemano o al menos esbozado. Cuando se empiezan a dar vueltas alrededor del sendero vienen los problemas y los extravíos. Y yo misma reconozco que vi las dos primeras temporadas muy gustosamente pero si considero que pierdo el sentido de la historia como espectadora, ¿se supone que tengo que seguir alabando algo y formulando teorías sobre cómo lidiar con lo que estoy viendo para ENTENDERLO?
¿Qué es lo que hay que entender, señor Jacob?
Cada Lostie llevaba  dentro una Carrie y tuvo su Abu Nazir particular. Lloraron amargas lágrimas cuando se terminó y no sabían si de pena o pura alegría.

Cuentos cortos sobre historias largas



1. Te mira desde el otro lado de las vías con esa expresión recelosa que se le dibuja inconscientemente en el rostro al sentir que el subidón de adrenalina se producirá en breves instantes. Se abrocha la cremallera de la chaqueta hasta el cuello y mira hacia abajo, no puede distraerse. La pantalla anuncia que el próximo vagón llegará en 2 minutos, Tetuán rebosa: apenas 120 segundos para que se abran las puertas y aparezca el tercer socio, habiendo elegido a su víctima cautelosamente. La señora del carrito musical prepara el micrófono como si fuera a cantar una versión inédita del Ave María en la Plaza del Vaticano, un click metálico, se pone en ON, la anciana de tu izquierda empieza a incorporarse entre quejidos, buscando quizás una mano amiga o simplemente exteriorizando un dolor proveniente de quién sabe qué parte de su cuerpo. Un minuto para entrar en acción. Te limpias el sudor de las palmas de tus manos en el pantalón y miras a la izquierda, se atisba algo de luz. Ahí está.

2. Totalmente fuera de sí, pataleaba en el suelo mientras la que debía ser su madre intentaba levantarla tirando del vestido. La furia que puede albergar un cuerpo de dos años es enorme, pensaba. Casi siempre, al contemplar una escena así le venía a la mente su propia imagen infantil, la frustración que se vive en esos momentos cuando lo que más quieres en el mundo es, no sé, tu golosina favorita, el juguete que acabas de ver en un escaparate y recibes un rotundo no, como una pedrada de realidad que crees totalmente injusta y te pones a llorar como si no hubiera nada más para lo que haber nacido. 
- ... o pasillo?
- ¿Perdón?
- Que si quiere ventana o pasillo.
- Ventana, ventana.
Ya estaba otra vez, repitiendo dos veces la misma palabra, como si no le fuera a oir. Por otra parte, ¿a quién le puede gustar ir en el pasillo?

 3. Vamos a ver, qué pasa con el orden de llegada, es bastante inadmisible que yo lleve aquí desde antes que la familia de rubios de anuncio y tenga que ser el gilipollas que se traga el dolor y el tiempo, no me apetece. Voy a abordar vilmente a la enfermera enarbolando mi magnífico volante y si se cuelan todos no voy a ser menos. Mi madre me diría que estas cosas me pasan por ser un manta y en el fondo tiene razón, la vagancia me hace ser el último de la fila de la vida, pues ojalá que de la muerte también, algo bueno tendrá. 

4. La frase duró en su cabeza lo que tardó en aparecer el camarero con la siguiente ronda de bebida en vasos de IKEA perfectamente alineados. Una bebida que acabaría convirtiéndose en una inmundicia que expulsar en cualquier papelera de los alrededores. Si todos tenemos una parte, un porcentaje de máscara que mostramos ante los demás como un código de barras bajo el que te escudas e intentas venderte, durante los últimos años el suyo había estado totalmente impregnado en verborrea fácil, el cínico producto de una abrasiva autoestima. Y el motivo principal es que, nos guste o no, hay una fuerza que siempre impulsa a actuar según un patrón de conducta que, llegados a un punto, no sabemos controlar, lo que podría analizarse es la gravedad del patrón que nos corre por las venas a cada uno. Y, como en las carreras, a veces no se frena cuando se quiere, sino cuando te la pegas de frente con una pirámide de neumáticos en la cuneta. Errores de cálculo peligrosos.
Por otra parte, no es malo que cada mañana durante meses y años mientras tomas el primer café te autoinsufles el orgullo y la meta, el problema viene cuando tiempo después te sorprendes mirando al techo con la flagrante convicción de que eres el ser humano más egoísta que hayas podido conocer jamás y te da igual. Pero es que un día te sorprendes de esa guisa y es cuando te das cuenta de que la trampa del camino te llevó a una persona que no conoces. Que te saluda desde tu pasado cualquier mañana de 2007 en un andén, un bar, un callejón, unas ganas de comerte el mundo, pero ya no la reconoces ni ella a ti. Y sólo entonces te das cuenta de que la jodida verdad que estabas buscando no era esa.

5.

Life's A Dream

"Catorce enfermeras entradas en carnes de expresión lúgubre, vestidas de blanco, rodeaban el cuerpo aparentemente inerte de un joven que estaba conectado a una máquina de respiración artificial. Totalmente desnudo, yacía en la camilla mientras a su lado un hombre encorvado tomaba notas en una pequeña libreta de manera minuciosa. El tono sepia de la estampa le otorgaba un matiz tétrico, necesario por otra parte. La propia muerte lo era en ocasiones: necesaria. Y aunque en este caso se había tomado pragmáticamente esa serenidad como la esencia de una obra de arte, era algo jodidamente triste. Mi pasión por este tipo de instantáneas no suele ser comprendido por la mayoría, lo sé, es complicado ver la belleza en detalles aciagos y obviamente es algo que no todo el mundo ha tenido la oportunidad de aprender. Se alejó de mi mente la imagen mientras doblaba con cuidado la esquina de la página  y volvía a la realidad. El conductor anunciaba la parada de rigor con voz apagada. No tenía ganas de levantarme pero sí de fumar, supongo que eso siempre puede más que la pereza. Antes de abandonar mi sitio desenvolví la mitad del sandwich que había dejado sobre la mesita plegable y salí a la que podría haber sido una mañana un poco más calurosa. En ese instante sonaron los primeros acordes de Life’s A Dream y me volví a elevar sobre la realidad, como con aquella fotografía, pero totalmente al revés. Un matiz había vuelto a convertir algo necesario en otra cosa. Una espera necesaria en un momento más de una historia, pero en este caso, de una historia jodidamente bonita. Una ráfaga de aire gélido nos declaraba la guerra a los que habíamos salido del autobús. Pasado el tiempo supe que mi yo futuro pudo darme una reconfortante palmadita en la espalda en aquel momento. Su improvisada manera de decirme lo mucho que valdría la pena todo eso que me había llevado a ese asiento. Y tenía razón.

Te regalo tu historia porque es la mejor que he contado."

Why so puntual?

(Spoiler) Consejos absurdos del día (/Spoiler).
Nunca nadie se ha parado a evaluar la originalidad que otorga a veces el hacer las cosas con cierto retraso. No estoy hablando de dejar tareas vitales para el último momento ni tampoco de forzar dicha situación conscientemente, pero mirad, estampas aisladas, olvidar el cumpleaños de un amigo (inciso: hoy en día gracias a cierta red social se torna un tanto difícil) y aparecer al día siguiente en su casa con una tarta recién hecha, ser el único que disfrute de su compañía en una fecha PRÓXIMA a su natalicio marca en cierta manera un grado de individualismo, aunque en un principio se pueda molestar, no pasa nada, hay frases de la vertiente "uf, qué malo soy recordando fechas" que siempre ayudan, psicología ante todo. Tenemos el caso de no renovar a tiempo el carnet de identidad y perder un vuelo, ¿existe mejor forma de marcar la diferencia, de patear el culo a la rutina, de ser el pasajero lumbreras que mea fuera del tiesto?
Para finalizar, de ninguna manera olvidemos que no pagar una factura de internet en el plazo solicitado hará que podamos perdernos alguna noticia importante relacionada con asiáticos, gatos, gente gorda bailando o rusos sentados encima de bidones que explotan. Cuando lleguéis a ella, la disfrutaréis el doble por una mera cuestión de curiosidad generada por terceros y totalmente gratis. Todo esto en pro de la originalidad, de no ser another brick in the wall. 


Os dejo un vídeo cuyo título bien podía estar registrado por The Special One, pero nada más lejos, es mi improvisada forma de rendir homenaje al señor Lynch con motivo de su cumpleaños, el cual fue ANTES DE AYER. Aplicad la magia del retraso, niños. Felicitad el año en San Valentín.